¿Cuál
sería vuestra reacción si ahora mismo os dijese que todos nosotros somos
extraterrestres que venimos de otro planeta, y que un día conquistamos la
Tierra? Supongo que os quedaríais atónitos, pero, la verdad, es que este es uno
de los planteamientos que posee una de las teorías sobre el origen de la vida
en la Tierra, el que todos nosotros seamos de otro planeta.
Estoy seguro de que he conseguido captar vuestra
atención, pero tranquilos, que la explicación es de lo más sencilla. Sí es
cierto que cabe la posibilidad de que el origen de la vida se haya dado en otro
planeta, pero esto no es como en las películas, en las que un día nosotros
vinimos en naves espaciales y aterrizamos en la Tierra colonizándola, tendríamos
que hablar de microorganismos. Estos serían los que, millones de años atrás,
llegarían a la Tierra procedentes de otro planeta y generarían la vida en
nuestro hogar, mediante un proceso conocido como “panspermia”.
Según este proceso, millones de años atrás, algún
asteroide chocó contra un planeta con vida en su superficie, acabando
evidentemente con ella, excepto con algunos microorganismos que, junto con
pequeños fragmentos planetarios, salieron disparados al oscuro Universo en el
que habitamos. Algunos de estos
fragmentos, después de viajar un determinado tiempo por el cosmos, se
encontraron con nuestro pequeño planeta, y se precipitaron contra él. Tras este
impacto, los microorganismos que yacían en el asteroide, convertido ya en
meteorito, llegaron a la Tierra y, poco a poco, empezaron a desarrollar la vida
en ella.
Esta teoría presenta algunos pros y algunos contras,
como cualquier teoría. Los pros
serían que se conocen ciertos tipos de bacterias que son capaces de sobrevivir
en ambientes extremos y muy fríos, como lo es nuestro cosmos, y que incluso hay
algunas especies que serían capaces de sobrevivir al impacto del meteorito y
aprovechar este calor producido para acelerar las reacciones necesarias para
desarrollar la vida.
En los contras encontraríamos
algunos como por ejemplo, que no se explica el origen real de la vida, sino que
simplemente desplazamos este origen a otro planeta. Otro elemento a añadir en
esta lista es el hecho de que no hay estudios suficientes como para poder
determinar que este sea el origen de la vida en nuestro planeta, aunque sí es
cierto que se están realizando todo tipo de pruebas para comprobar su certeza.
Hasta que se demuestre o no que esta teoría es cierta,
¿no sería bonito pensar que la raza más avanzada que hoy en día conocemos en el
Universo ni siquiera viene del planeta en el que habita? ¿Que los primeros
extraterrestres que han llegado a la Tierra hemos sido nosotros mismos?
Llamadme loco, pero a mí, personalmente, esta teoría me parece de lo más atractiva.